Búsqueda avanzada
 
Visite nuestro patrocinador
Visite nuestro patrocinador



Enviar por email 

Imprimir 
Pueblos

Cobeta


HISTORIA
Le viene su nombre a este pueblo de la torre o cubo que siempre vigiló su caserío. La más remota historia pone su origen en la repoblación cristiana de la zona, perteneciendo desde un principio al territorio del señorío de los Lara, gozando de su Fuero. Parece ser que en 1153 don Manrique y su esposa doña Ermesenda donaron Cobeta al Cabildo de la Catedral de Sigüenza, pero el hecho es que durante el siglo XII y casi todo el XIII, este lugar estuvo incluido en el Común de Molina, siendo en 1292 cuando, por testamento de la señora del territorio, doña Blanca Alfonso, pasó por donación a pertenecer al monasterio de monjas cistercienses de Buenafuente del Sistal, junto a sus anejos del Villar y la Olmeda. En el siglo posterior, concretamente en los mediados del XIV, un caballero denominado Francisco de Tovar se adueñó de Cobeta y su comarca, pero las monjas lograron les fuera devuelto. Finalmente, en el segundo cuarto del siglo XV, otro caballero de la misma familia que el primero, don Iñigo de Tovar, se apoderó de este pueblo, logrando que oficialmente reconociera el rey Juan II esta usurpación, y dando a las monjas, en cambio, el lugar de Ciruelos. En la familia de los Tovar, emparentada luego con los Zúñigas, más tarde marqueses de Baides, quedó durante siglos este pueblo y sus anejos, el Villar y la Olmeda, más el caserío de Torrecilla del Pinar.

PATRIMONIO
La antiquísima torre fue rehecha por don Iñigo López Tovar, poniendo sobre el breve cerro un castillo al estilo de la época, para que sirviera no sólo de circunstancial defensa contra las incursiones de los aragoneses y navarros por la región, sino de morada para él y su familia. Allí murió, en 1491, este señor, que dispuso ser enterrado en la parroquia de la villa. Sobre la puerta del castillo tenía colocadas sus armas talladas en piedra. Del castillo de Cobeta, que tenía un recinto cuadrado con cubos en las esquinas, y una torre del homenaje cilíndrica con almenas sobre el grueso moldurón de su remate, sólo quedaba la mitad de ésta, hueca y desalmenada, en inestable equilibrio con la vertical y la historia, ya tan lejana, de pasados siglos, hasta que hace pocos años la reconstruyeron con esfuerzo sus vecinos, viéndose hoy de nuevo entera y verdadera. En el caserío, de cuidadas calles y grandes casonas de recia sillería rojiza, destaca la iglesia parroquial, inexpresivo edificio del siglo XVII, en cuyo interior puede admirarse un retablo mayor barroco y un enorme órgano en el coro alto. Existe en la calle principal una casona con portalada de barrocas tallas en sus jambas, y dintel, característico ejemplar del modo de decorar su vivienda la burguesía rural molinesa en el siglo XVIII. La ermita de la Virgen de Montesinos En su término, sobre el valle del río Arandilla, y en un lugar de extraordinaria belleza, en que las altas rocas de arenisca rojiza se mezclan con la exuberante vegetación, está la ermita de Nuestra Señora de Montesinos, un gran edificio de portón adovelado, con buena guarnición de hierros, y su interior cuajado de recuerdos marianos de esta venerada advocación, de la que se cuenta un origen legendario: se apareció María a una pastorcilla manca, y le ordenó que avisara al capitán moro Montesinos, que guardaba el fuerte castillo de Alpetea para el rey de Valencia, y le anunciara que ante él haría un gran milagro. La Virgen restituyó a la pastorcilla el brazo que le faltaba, y el capitán, impresionado, se convirtió al cristianismo y erigió en aquel lugar una ermita. En ella se reúnen las gentes de todos los lugares del entorno (Cobeta, el Villar, la Olmeda, Torremocha, Torrecilla, Selas, Anquela y Aragoncillo) en alegre romería la víspera de la Asunción. Es lugar que no debe dejar de conocer quien quiera llevar la mejor imagen de la Guadalajara inédita. Pero ha de hacerlo en excursión a pie, desde Arandilla, o desde Cobeta. Sabrá mejor el recuerdo.

PERSONAJES
De Cobeta son originarios una serie de personajes ilustrados, que vivieron en los siglos XVIII y XIX: los lópez Pelegrín. Entre los miembros de esta familia, destacados unos y otros por cualquier razón, debemos recordar a: Ramón López Pelegrín, diputado de las Cortes de Cádiz y fiscal del Tribunal Supremo de Justicia. Después ministro del Consejo de Castilla y ministro de Estado y Ultramar. Juan López Pelegrín, hermano del anterior, teólogo y profe-sor de Disciplina Eclesiástica, canónigo de la catedral de Murcia y Vicario General Castrense Francisco López Pelegrín, hermano de los dos anteriores; procura-dor real del Señorío, defensor en las Cortes de Cádiz de los derechos de sus paisanos los molineses. Perseguido en 1823, hubo de refugiarse en la villa de Cobeta. Santos López Pelegrín y Zavala. Sobrino de los anterio-res; fue abogado de los Reales Consejos, y vivió como asesor general del Gobierno en Filipinas; alcalde corregidor de Madrid, escritor insigne de comedias y poemas, el cuál solía firmar sus escritos con seudónimo de Abenamar; autor de un interesante tratado de Tauromaquia titulado Filosofía de los Toros. Murió en Aranjuez a los 45 años en 1846. José Ramón López Pelegrín, hermano de Santos y también como él nacido en Cobeta. Corregidor de Santo Domingo de la Calzada y de Lorca; jefe político de Valencia y Salamanca; diputado pro-vincial y presidente de la Audiencia de Pamplona, ciudad en donde le sorprendió la muerte. Destacó esta familia como defensora de la cultura y de las artes, tanto en España como en Ultramar.


Dirección Ayuntamiento: Plaza Mayor, 1

Teléfono: 949835001

Altitud: 1116 metros

Habitantes: 146

Distancia Capital: 134 Km.




 Subir



© Copyright 2007



© 2007 alcarria.com | Contacto | Aviso Legal | 8851 visitas desde febrero 2007