HISTORIA
Fue poblado en el siglo XII, y entonces incluido en el Común de Villa y Tierra de Molina. A finales del siglo XIII es mencionado en el testamento de doña Blanca de Molina, quien lo da en señorío a su caballero Pedro Hernández. Siguió luego siendo pueblo comunero y molinés. De entre sus hijos ilustres, pueden destacarse a don Juan López de Cillas, que fue alcalde de Molina en 1610; y a don José Joaquín Martínez Malo que alcanzó el grado de Oidor en la Audiencia de Santa Fe, en América, durante el siglo XVIII.
PATRIMONIO
En lo alto del pueblo destaca la iglesia parroquial, obra sencilla del siglo XVII, con torre de dos cuerpos que acaba en remate piramidal o chapitel de tipo metálico. También merece verse en el caserío un palacio nobiliario con portón adovelado semicircular en su fachada, y encima un escudo de armas tallado en la dovela central del portón.
Junto a la carretera aparece un hito o pairón de piedra sillar con ornamentación barroca, una hornacina para guardar una imagen de la Virgen, y encima un remate de forma piramidal con bola. Hay otros pairones en el término, junto a los caminos. El santuario de Cillas, o ermita de la Concepción, en su término, junto a la carretera que va a Alhama de Aragón, es obra muy sencilla del siglo XVIII, pero su origen es más remoto, y existe la tradición de que ya en el momento de la repoblación existía, como iglesia parroquial de un pueblo llamado Torremochuela, que se despobló en el siglo XVI. Allí se daba culto a la Virgen en su advocación de Purísima Concepción, al menos desde esa época.
Altitud: 1129 metros
Habitantes: 20
Distancia Capital: 145 Km.