En la vega del río Dulce, al pie de unos cerros que bajan desde la Alcarria.
HISTORIA
Se encuenta este pueblo enclavado en lo hondo de una agria barrancada que desciende desde la meseta alcarreña al valle del Henares, dominándose desde este enclave el trayecto de los caminos que por dicho valle pasaba. Su estratégica situación le confirió gran importancia desde la antiguedad. Es muy probable que deba su origen a algún asentamieno primitivo, ocupado también por los romanos, que en esta parte del Henares pusieron diversos asientos, en forma de castos, estaciones de camino y más tarde grandes villas. Ello se afianza al saber que, con seguridad, fue poblado ocupado por los árabes. De su existencia en el siglo XI sabemos por el Poema del Cid (Canto 1E, 22?23), en el que su anónimo y épico poeta nos dice cómo en el camino de destierro que Rodrigo Díaz de Vivar llevaba, pasó la sierra de Miedes, y dejó atrás las fuertes peñas de Atienza, atravesando densos bosques y altas montañas hasta entrar en territorio del reino moro de Toledo. En la frontera más norteña de éste se encontraba, junto al Henares, Castejón, villa fuerte y bien poblada. Ante sus muros, por la noche, el Cid decide que Alvar Fáñez de Minaya, su primo y otros doscientos valientes caballeros de su mesnada, bajen Henares y hagan algara sobre Hita, Guadalajara y Alcalá. El espera a que surja el nuevo día, observa como los pacíficos moros se van a trabajar a sus campos, y cuando la villa queda vacía y las puertas abiertas, él entra por sorpresa con sus hombres. Los guardianes de Castejón huyen despavoridos; Rodrigo Díaz entra a galope con la espada desenvainada y mata a quince moros que encuentra en su camino, quedan dueño de la fortificada villa. Días después, vuelve Minaya con rico botín, cobrado en los asaltos a las aldeas moras del valle del Henares. Se hace el reparto y luego se van, rumbo a Aragón, dejando sin provecho tanta conquista. Años después, en 1085, Castejón pasa a poder del rey de Catilla Alfonso VI, en la ocasión en que para la cristiandad se ganaron Atienza, Hita, Guadalajara y Toledo. Castejón queda adscrita a la Tierra de Atienza, recibiendo y usando su Fuero, pero después goza de cierta autonomía y mantiene un terrltorlo propio en su torno. Permaneció por ello siempre como villa de realengo, sln pertenecer a los señoríos de Mandayona (de la Cerda?Mendoza) y de Jadraque (de los Carrillo y luego de los Mendoza) que con ella hacían frontera.
PATRIMONIO
Hoy es un pueblo pequeño y sin especial interés en cuanto a piezas de arte o historia. La iglesia parroquial, situada en lo alto del pueblo, es un edificio del siglo XVI, con portada tallada de sillería, de escuetas líneas. Tres naves y altares modernos. Buenos hierros en la puerta; un cristo del XVII, pequeño, de talla en madera, y una regular cruz procesional del mismo siglo. En el pueblo señalan una antigua y destartalada edificación con el nombre de la casa del Cid donde la tradición dice que se alojó el Campeador Díaz de Vivar. Rodean al pueblo bellos panoramas del valle del Henares, con abundantes fuentes, y algunas cuevas antiguas donde guardaban el vino que, en siglos pasados, producían en gran abundancia este término. Se sigue celebrando la fiesta de San Miguel, estando a cargo de la Cofradía del mismo nombre, formada por los varones del pueblo. Es tradición que su mayordomo pague la colación que se hace a base de cacahuetes, pan y vino. Después de ella, todos los cofrades se van a jugar al guiñote.
FIESTAS
Se celebra San Miguel
PERSONAJES
Pasó el Cid Campeador por el pueblo, y desde entonces quedó por el más importante de sus vecinos...
Altitud: 960 metros
Habitantes: 129
Distancia Capital: 60 Km.