s una pequeña localidad el valle del Tajuña, a unos 11Km de Brihuega de la cual es pedanía.
HISTORIA
Tras la reconquista de esta zona septentrional de la Alcarria, en el siglo XI, el lugar de Archilla quedó incluido en la jurisdicción del alfoz o Común de la Tierra de Guadalajara. En 1184, el Concejo de esta última villa entrega Archilla, como remate de antiguo pleito, a don Gonzalo, médico, que se hizo dueño de gran parte del curso del Tajuña (Archilla, Balconete, Romancos y aun los Yélamos). Pero en 1186, este magnate lo donó a la Orden de Santiago. A su vez, la orden militar referida, en 1214, entregó el lugar de Archilla al arzobispo de Toledo don Rodrigo Ximénez de Rada, quien poco después se lo entregó al Cabildo toledano, aun quedando él con ciertas preeminencias y derechos. En 1233 se le concedió a Archilla la prerrogativa de usar el Fuero de Brihuega. Durante los siglos de la Baja Edad Media siguió estando incluida esta aldea en el señorío alcarreño de los arzobispos toledanos. En la segunda mitad del siglo XVI, Felipe II obtuvo del Papa el poder suficiente para enajenar bienes pertenecientes a la Iglesia, órdenes militares o religiosas, y así hizo con Archilla, a la que dio privilegio de villazgo, y vendió a don Juan Hurtado en 1578. Era este rico caballero un famoso abogado de Guadalajara, regidor de dicha ciudad, y casado con doña Juana de Cartagena y Balmaseda. Su hija, doña Juana Hurtado, casó con don Luis Antonio de Alarcón. A finales del siglo XVI, el señorío de Archilla pasó a la noble familia alcarreña de los Dávalos. Su primer poseedor en esta rama fue don Hernando Dávalos, constructor de magnífico palacio en la plaza del mismo nombre de Guadalajara. En poder de esta familia se mantuvo el pueblo hasta la abolición de los señoríos en el siglo XIX.
PATRIMONIO
Sobre el humilde caserío destaca la iglesia parroquial de la Asunción, que en su origen fue construcción románica, quizás levantada por iniciativa de su señor el arzobispo don Rodrigo. Pero las modificaciones y arreglos posteriores la han bastardeado totalmente, mostrando hoy de interesante solamente su gran espadaña triangular con arcos para las campanas. Buenos ejemplos de arquitectura popular dentro de lo que impera en la comarca alcarreña. Es un pueblo muy interesante para el visitante pues posee un museo etnologico de gran interes cultural, pues en él se muestra los aperos de labranza de nuestros antepasados.
FIESTAS
Tienen lugar varias fiestas que sin duda dada su belleza y su curiosidad seran agradables para el visitante: Sirva como ejemplo la colocación del mayo de forma totalmente artesanal, o la fiesta de "Las Candelas" que se celebra al comienzo de febrero con la degustación de unos fabulosos pestiños. Todas estas fiestas estaban ya perdidas y la "Asociación Cultural Amigos de Archilla" las ha vuelto a dar vida.
Altitud: 778 metros
Habitantes: 52
Distancia Capital: 45 Km.