En el valle del Henares, en su porción más ancha, rodeado de campos de cereal y regadío.
HISTORIA
La importancia estratégica de Alovera está declarada en antiguos documentos. Desde los comienzos del siglo XIV, ya suena su nombre, y sabemos que estaba formado el poblado, y que en él vivían agricultores dedicados a laborar las tierras que, en gran número y calidad a todo lo largo y ancho de la vega campiñera, poseían los monasterios de San Bartolomé de Lupiana y los de monjas de Santa Clara y de San Bernardo de Guadalajara. Desde el punto de vista político-jurisdiccional, Alovera perteneció al alfoz o Común de Guadalajara, y estuvo por lo tanto bajo el señorío directo de la Corona de Castilla. Avanzada la Edad Moderna, en 1626 concretamente, el rey Felipe IV la declaró Villa y acto seguido se la vendió a doña Lorenza de Sotomayor, marquesa de Villahermosa, en la cantidad de 6.525.000 maravedís, concediéndola su jurisdicción plena, añadida de los derechos de señorío y vasallaje. Sin embargo, el mismo rey vendió, en 1632, las alcabalas de Alovera a don Carlos de Ibarra. Su dueña le cambió el nombre, y le puso Villahermosa de Alovera, que usó durante un par de siglos. En 1712, era señor de la villa el descendiente de la compradora, don Juan José de Andía y Vivero, Urbina y Velasco, marqués de Villahermosa de Alovera. En 1750 era señor y marqués del título don Cristóbal de Balda. A comienzos del siglo XIX, tras las Cortes de Cádiz, se eximió de dicho señorío y alcanzó el título de Ayuntamiento Constitucional. En el eje de comunicaciones más importante de España en el momento actual, Alovera ha emprendido un imparable camino de progreso, con industrias variadas en sus polígonos de desarrollo, que le brindan un prometedor futuro.
PATRIMONIO
Diversas campañas de excavaciones arqueológicas han puesto al descubierto una importante necrópolis visigoda en el llamado camino de la Barca, en la que han aparecido interesantes fíbulas aquiliformes, de bronce dorado, con decoración tabicada de almandines y pasta vítrea, además de algunas tumbas antropomorfas. Sabemos que en siglos pasados, el Concejo tenía de su propiedad un gran molino de cuatro piedras en la orilla derecha del río Henares, llamado del molino de Monárriz. Algo más abajo, y en la misma orilla, los monjes jerónimos de San Bartolomé de Lupiana tenían una barcaza y un gran molino, de tres piedras de moler, llamado el molino del Olmo. Todo ello ha dado lugar modernamente a la creación del escudo heráldico municipal de Alovera, que ostenta esos elementos tradicionales de su ámbito como son el río [Henares] y los molinos. Al viajero de hoy le sorprenderá gratamente el pulcro aspecto de la localidad, con una plaza mayor airosa y abierta, muy amplia y de estructura tradicional, en uno de cuyos extremos destaca la presencia del la iglesia parroquial dedicada a San Miguel, obra del siglo XVI, construida su fábrica con los elementos tradicionales de la campiña de Henares: aparejo de ladrillo y sillarejo de canto rodado, con labrado sillar en las esquinas. La portada está en el lado de la Epístola, y se cobija por un pórtico con ocho columnas de capiteles jónicos, de los que arrancan elegantes arcadas de medio punto.El interior es de dos naves de cuatro tramos, separadas por arcos de medio punto sobre columnas. En el crucero, una bóveda vaída y sobre los brazos del mismo, bóvedas de medio cañón. Toda ella conforma un severo y magnífico aspecto clasicista. Fue su autor el maestro Nicolás de Ribero, quien la construyó entre 1569 y 1587. Es de admirar también en su interior un extraordinario retablo del siglo XVII, con tres calles, con dos cuerpos y espina, donde asientan algunas esculturas modernas. Más interés tiene el retablo lateral dedicado a la Misa de San Gregorio, con buenas pinturas sobre tabla, del siglo XVI, magníficamente restauradas. Finalmente, en Alovera destaca como obra principalísima de arte el cuadro representando La Piedad, obra del siglo XVI, salida de los pinceles de un artista flamenco de primera fila, que probablemente fuera Willem Key, pues existe en la Pinacoteca de Munich otro cuadro de similar temática, firmado por Key, que resulta exactamente igual al de Alovera: representa a la Virgen María abrazando a Cristo, ya muerto, sobre un fondo de oro. Excepcional pieza, sin duda.
FIESTAS
El 24 de enero se celebra a la Virgen de la Paz, patrona del pueblo.
Dirección Ayuntamiento: Plaza del Generalísimo, s/n
Altitud: 644 metros
Habitantes: 1407
Distancia Capital: 9 Km.