HISTORIA
Su poblamiento es muy antiguo. En su término se han hallado numerosísimos e interesantes documentos arqueológicos de antiguos pueblos y culturas. Yacimientos paleolíticos, mesolíticos y neolíticos dan fe de la continuidad, a lo largo de miles de años. en la existencia de seres humanos afincados en sus entornos. En la zona de la Pinilla existen un Dolmen y un poblado celtibérico. En la Rabera se ha encontrado también un poblado celtíberico con restos romanos. Su nombre parece demostrar la presencia de los árabes, al menos como simple punto de vigilancia sobre los caminos que de la cuenca del castellano Tajo pasan a la del Jalón aragonés. Tras la reconquista, en el siglo XII, este lugar fue incluido en la jurisdicción del Común de Medinaceli, y en él permaneció durante varias centurias, en el ducado de los de La Cerda, señores de la villa soriana y de un amplísimo territorio en derredor. Cuando, a partir del siglo XVI, fue abandonándose el uso del antiguo camino romano que por la vega del Henares subía desde Sigüenza, por Horna, a Medinaceli comenzó a tomar auge Alcolea, puesta en el camino real que desde Guadalajara y Torija pasaba sobre los páramos alcarreños a entrar en Aragón por Esteras y el Jalón.
PATRIMONIO
Su iglesia parroquial es obra muy moderna, del siglo XIX con una sola nave, sin nada artístico en su interior, y un atrio sencillo al sur, con torre de chapitel metálico. En el pueblo pueden verse algunos buenos ejemplares de casonas, reciamente construidas con el gris y rojizo sillar de la zona, en estilo popular común al ducado y sus serranías. Lo más destacable de Alcolea del Pinar es la llamada Casita de Piedra, una vivienda tallada en el interior de una gran roca, en el extremo meridional del pueblo. Continúa habitada, y sus moradores, descendientes del constructor, muestran amablemente. Fue tallada, a golpe de pico, y en ratos libres que su trabajo le permitía, por Lino Bueno (1848-1935) quien empleó 21 años en completar su obra. Comenzó en 1907 a tallar la roca que le regaló el Ayuntamiento, considerando quizás mera locura el intento que proponía. Pero ya en 1915 había tallado el suficiente cobijo como para trasladarse a vivir con toda su familia. Siguió tallando, realizando un piso alto, una chimenea, y, ya puesto a redondear su obra, con el pico y su maña le puso estanterías, armarios, escaleras, balcones y un largo etcétera de detalles de hogar. El año en que la concluyó, el de 1928, hizo una visita a la casita de piedra el rey Alfonso XIII, acompañado de la reina doña Victoria Eugenia, del jefe del Gobierno general Primo de Rivera y otros altos mandatarios del Estado, concediéndole el ministro de Trabajo, en 1929, la Medalla al Mérito en Trabajo, en su categoría de bronce. Durante la Guerra Civil la casa de piedra que tallara Lino Bueno sirvió para albergar a la columna Sagardía, y de refugio a los vecinos del pueblo. En abril de 1978, otro Rey de España, S.M. Juan Carlos I, acompañado de su esposa doña Sofía de Grecia, visitó la casita de piedra, a la cual llegó en helicóptero, desde Molina de Aragón. Su visita es obligada para cuantos quieran conocer hasta el fondo el variopinto mosaico de lo popular de esta provincia.
Foto © Jesus Vicente Martinez Muñoz
Dirección Ayuntamiento: Plaza Mayor, s/n
Altitud: 1206 metros
Habitantes: 409
Distancia Capital: 78 Km.