Su padre era agente de Cambio y Bolsa. Ingresó en la Academia Militar de Segovia abandonando ésta al no estar convencido de la vida castrense. Decide dedicarse profesionalmente a la fotografía trabajando desde el primer momento para las publicaciones gráficas de la época (El Gráfico, ABC), pero Goñi no sólo se dedicó a retratar al Rey, tocó todos los géneros (toros, deportes, política, la crónica social), convirtiéndose, junto con Campúa, en el gran reportero de Alfonso XIII.
Aquí en Guadalajara, Goñi fija su residencia en Marzo de 1918, dedicándose al trabajo en la admistración y al comercio (regentó un establecimiento en Miguel Fluiters, 25-31), aunque nunca abandonó su actividad fotográfica. De entonces ha quedado una de las escasas descripciones de este. En Flores y Abejas(?) del 13 de Agosto de 1919 se lee: tiene una de esas figuras llamadas interesantes. Su cuerpo de grandes proporciones, sin detrimento de su porte fino y distinguido, es formidable pedestal de una cabeza en la que alientan formidables pensamientos. Y nadie adivinaría que bajo el perfil de su nariz aguileña y aristocrática, rugiese a menudo el estruendo de su verbo cálido, rico en adjetivos e improperios...
De sus trabajos más importantes en nuestra ciudad podemos destacar las prácticas aerostáticas de 1.926-27, los mítines de Primo de Rivera, o las visitas del Rey Alfonso XIII en 1.925, así transcurrió su vida en una ciudad provinciana que parecía quedársele pequeña, hasta que desapareció en los primeros meses de la Guerra Civil.
Su impresionante archivo de placas fotográficas de cristal, quedó abandonado en un viejo baúl, bajo el polvo de una buhardilla de la última casa en que vivió, la calle Olmillos de Guadalajara. Por un golpe de la Fortuna, Félix Ortego realiza el hallazgo de una colección de negativos que en principio parecían interesantes en su contenido; catalogados todos éstos se vio que en la mayoría de ellos estaban representados el rey Alfonso XIII y su época. En Junio de 1.985 la Agrupación Fotográfica de Guadalajara realizó una exposición dentro de los actos de la SIF 85 (Semana Internacional de Fotografía) con gran repercusión nacional. El único descediente directo es su sobrino D. Francisco Javier Gilsanz de Goñi, que quedó sorprendido del hallazgo. Y la aparición de otros nuevos negativos en nuestra ciudad de los que no se tenía constancia que existieran, la mayoría de estos reperesentando la vida y los hechos de la capital y algunos lugares provinciales, entregados por José Ramón López de los Mozos a la Agrupación Fotográfica, hizo que todo ello junto formara ese maravilloso tesoro que hoy tiene nuestra ciudad: el fondo de negativos del fotógrafo D. Francisco de Goñi.
*Textos tomados de © Mario Bernal en su trabajo sobre Goñi en el Boletín de Mayo 99 de la Agrupación Fotográfica de Guadalajara.