Espejo de Virtudes
José Julián Labrador Herraiz debería de haber nacido en Gárgoles de Abajo el año 1941, pero vio la luz en Castejón, Cuenca. Ha vivido en Gárgoles, Cobeta, Zaorejas, Espinosa de Henares, Almonacid de zorita y Cifuentes. Desde la Universidad Complutense se fue a la Case Western Reserve University, Cleveland, Ohio, EE UU. Es doctor en Filología Española. Con Rafael DiFranco, y otros colaboradores invitados, se ha dedicado a dar a conocer textos manuscritos de la Edad Media y del Siglo de Oro. Ha sido condecorado en 2008 con la medalla de Oro del prestigioso Premio José Vasconcelos, México, reconocimiento internacional por sus trabajos de investigación.
José J. Labrador Herraiz desciende de Cifuentes, donde ha estado empadronado hasta hace poco. Fue su bisabuelo Félix Serrano Sanz, médico de Cifuentes, hermano de Ma-nuel Serrano Sanz, ilustre filólogo e investigador; su abuelo, Julián Herraiz del Amo fue también médico de la villa y su padre, Tomás Labrador Blanco, médico de Gárgoles de Arriba y Gárgoles de Abajo. Creó y mantuvo un intercambio estudiantil entre Cifuentes y la universidad estatal de Cleveland, junto al Lago Erie. Ha escrito también sobre los cifontinos fray Diego de Landa y la Princesa de Éboli.
Entre sus publicaciones más recientes está la Justa Poética de Cifuentes, 1620, rela-cionada con el Espejo de Virtudes. La ‘santa’ de Cifuentes, libro que se presenta en esta ocasión. En facsímil y transcripción moderna, esta edición tiene tanto que ver con la vida de una monja como con la historia de Cifuentes. Porque Cifuentes sin su castillo y sin su convento sería otra villa muy distinta. Tampoco se puede concebir su convento sin Cifuentes, sin sus dueños los Condes, que aprovechando las abundantes aguas que mana-ban a los pies del castillo comprendieron que la vieja “ermita dentro de los muros de la villa que se llamaba Nuestra Señora de la Fuente” era el lugar idóneo para crear el convento de Nuestra Señora de Belén.
Sor Francisca Inés de la Concepción nació el 25 de diciembre de 1551 en Barcien-ce, posesión de los condes de Cifuentes en Toledo. Estudió en el colegio que el Convento tenía en Cifuentes. En 1591 es nombrada abadesa. Tras 12 años al frente del convento, don Juan de Toledo, que estaba construyendo un convento en Oropesa, necesitaba mon-jas, y como sabía de la fama y santidad de la Abadesa, quiso llevarla al nuevo convento de Nuestra Señora de las Misericordias de Oropesa, no sin tener que vencer la dura resis-tencia del Duque de Pastrana y del pueblo de Cifuentes que se amotinó al saber la noticia. Ya en Oropesa recibió la visita del rey Felipe III, y allí departieron sobre asuntos de estado. El lunes 13 de enero de 1620, a la una de la tarde, falleció la Abadesa, habiendo dejado en este mundo la fama ganada por su santidad, sus milagros, sus raptos espiri-tuales y su austero estilo de vida. Hoy 388 años de su muerte y 355 años de la publica-ción de su Vida, su figura vuelve a enriquecer nuestro presente.
El libro se presenta en el centro cultural del convento de San Francisco de
Cifuentes el viernes 12 de junio a las 19 horas.
He leido este libro, y me parece impresionante, entretenido, y revelador de la forma de vivir en España durante el Siglo de Oro. Un gran hallazgo y una edición medida, justa, perfecta. Esperamos a su presentacion en Cifuentes el viernes 12 de junio.