La Alcarria

paisaje alcarreñoComarca castellana que ocupa gran parte de la provincia de Guadalajara y la de Madrid en su parte nororiental, y la de Cuenca en su parte noroccidental. Tiene en total una superficie ligeramente superior a los 5.000 Km2
Considerada como una de las comarcas naturales más características de la Meseta Central, la alcarria ocupa una parte importante de la provincia de Guadalajara y otras en menor proporción de las de Cuenca y Madrid. La Alcarria de Guadalajara es tal vez la más representativa de las cuatro comarcas que integran la provincia, ocupando por su parte casi todo el centro y suroeste de la misma. Desde Baides a Illana, desde Chiloeches a Castilforte, en una extensión no inferior a los 4.200 m2, todo es Alcarria. Para su mejor estudio se ha divido de norte a sur en Alcarria Alta, Media y Baja. La orografía alcarreña es de tierras ásperas y sinuosas, de oteros ralos alternando con vallejuelos unas veces fecundos y otras pobres e inhóspitos, por los que suele escurrir su corto caudal algún que otro riachuelo. Por señalar ciertas cotas superiores en altitud a los 1.100 metros se podrían referir las serrezuelas de Huetos y de Carrascosa, casi en el Alto Tajo, siendo el resto de sus tierras un juego perdido de páramos y de Veguillas que dan carácter a la comarca.

Los ríos principales que corren por la Alcarria son tres: el Tajo, el Tajuña y el Guadiela, a los que secundan en importancia otros arroyos menores, como el Solana, el Ompolveda, el San Andrés, el Arlés, el Garigay y el Cifuentes, de reconocida resonancia alcarreña. Se produce en la comarca el cereal, la hortaliza, el mimbre, el olivo, la vid y el girasol, aparte de las plantas aromáticas de las que –la tradición lo avala– se saca la mejor miel de la Tierra. Sus gentes, los alcarreños, son afables y por lo general trabajadores, alegres, aficionados a la fiesta de los toros y muy amantes de sus tradiciones que procuran conservar sobre todas las cosas.

Durante los últimos años la producción industrial clavó sus reales en la Alcarria, como lo atestiguan las centrales nucleares instaladas al borde del río Tajo. La manufactura de peletería y prendas de vestir, la fabricación de muebles de estilo y la elaboración de vinos hace ya tiempo que en la comarca comenzaron a ser fuente de riqueza.

Las poblaciones más importante son Pastrana, histórica y teresiana, ciudad vieja a manera de relicario perpetuo del Renacimiento alcarreño; Brihuega, cargada de monumentos y de hermosas leyendas; Sacedón, veraniega junto al embalse de Entrepeñas; Cifuentes, lección magistral de historia y de arte medievales; Mondéjar, vinatera y colombina, la villa más próspera de la Alcarria. Otros núcleos importantes de población son Albalate, Alcocer, Almonacid, Budia, Almoguera, Tendilla y Trillo.

En Madrid, es Alcarria Chinchón, el valle del Tajuña con Carabaña, Loeches, y en Cuenca es Priego, Huete, Valdeolivas, las ruinas de Ercávica.

Las poblaciones más importantes de la Alcarria: Brihuega (el jardín de la Alcarria) Cifuentes, Pastrana, zorita, Trillo, pero también Guadalajara, que está en la margen derecha del río Henares y por tanto es Alcarria. El valle del Badiel, por supuesto es Alcarria también, y Jadraque lo es. Pero Sigüenza ya no, ni por supuesto Molina de Aragón, capital del gran Señorío de Molina.

Los ríos principales que corren por la Alcarria son tres: el Tajo, el Tajuña y el Guadiela, a los que secundan en importancia otros arroyos menores, como el Solana, el Ompolveda, el San Andrés, el Arlés, el Garigay y el Cifuentes, de reconocida resonancia alcarreña. Se produce en la comarca el cereal, la hortaliza, el mimbre, el olivo, la vid y el girasol, aparte de las plantas aromáticas de las que –la tradición lo avala– se saca la mejor miel de la Tierra. Sus gentes, los alcarreños, son afables y por lo general trabajadores, alegres, aficionados a la fiesta de los toros y muy amantes de sus tradiciones que procuran conservar sobre todas las cosas.

Durante los últimos años la producción industrial clavó sus reales en la Alcarria, como lo atestiguan las centrales nucleares instaladas al borde del río Tajo. La manufactura de peletería y prendas de vestir, la fabricación de muebles de estilo y la elaboración de vinos hace ya tiempo que en la comarca comenzaron a ser fuente de riqueza.

Las poblaciones más importante son Pastrana, histórica y teresiana, ciudad vieja a manera de relicario perpetuo del Renacimiento alcarreño; Brihuega, cargada de monumentos y de hermosas leyendas; Sacedón, veraniega junto al embalse de Entrepeñas; Cifuentes, lección magistral de historia y de arte medievales; Mondéjar, vinatera y colombina, la villa más próspera de la Alcarria. Otros núcleos importantes de población son Albalate, Alcocer, Almonacid, Budia, Almoguera, Tendilla y Trillo.

En Madrid, es Alcarria Chinchón, el valle del Tajuña con Carabaña, Loeches, y en Cuenca es Priego, Huete, Valdeolivas, las ruinas de Ercávica.

Las poblaciones más importantes de la Alcarria: Brihuega (el jardín de la Alcarria) Cifuentes, Pastrana, Zorita, Trillo, pero también Guadalajara, que está en la margen derecha del río Henares y por tanto es Alcarria. El valle del Badiel, por supuesto es Alcarria también, y Jadraque lo es. Pero Sigüenza ya no, ni por supuesto Molina de Aragón, capital del gran Señorío de Molina.

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